Bien, nuevo blog, que lo hago
como algo Randon, realmente, no sé por qué lo hago, pero supongo que es por
diversión, ademas eh tenido barrios escritos y dibujos a mano de esto que
quiero hacer.
-De lo que tratara este nuevo
blog-
Bueno…si no se os dieron cuenta
soy una fan de Diabolik lovers y tengo una maldita obsesión con Subaru Sakamaki
y con todos los vampis de esta saga. Así que voy a hacer historias de estos, lo
voy a hacer con mis personajes de anime tan bien, pero aquí no estará Komori Yui-san
ya que si no haría estas historias en mi blog de Diabolik Lovers T~T, están son
historias románticas y sádicas entre los personajes de diabolik lovers y los
míos, esta idea la saque de una página de Facebook y me encanto, bueno
espesemos.
-Personajes-
Higurashi Giuli.
Sakamaki Subaru.
-Subaru-
Era media noche en el instituto,
el cielo esta estrellado y hermoso.
Era agotador venir a la escuela nocturna, a pesar
de que ya estás acostumbrado siendo un vampiro, lo que es agotador para ti, es
el hecho de venir no solo con tus otros 5 hermanos, sino, para colmo, también
debes venir con la familia Mukami y la familia Higurashi.
No toleras
ver a algún Mukami…y…con las hermanas Higurashi…pues…no te caen mal…pero… Es
extraño tener 6 chicas tan cerca de ustedes, ya que las únicas que estuvieron
así de cerca fueron solo novias sacrificadas.
Bufas cabreado y le das un golpe a la pared
abriéndole un hoyo, sabes que Reiji se molestara cuando lo sepa, pero te da
bastante igual.
Suspiras y
decides irte al jardín de la escuela para contemplar tan maravillosa noche,
para eso, te saltearas las clases, como siempre lo hacías en el anterior
instituto.
Cuando llegas al jardín, te apoyas contra una
columna y miras el cielo, realmente es una noche muy hermosa, pero en el cielo
falta algo, la luna, en noches como esta los vampiros tienden a sentirse un
tanto diferentes y claro tú y los demás no son la excepción.
Cerrando los
ojos piensas en vos alta lo primero que pasa por tu mente, ignorando el hecho
de que…tal vez allá alguna persona.
-Realmente…me pregunto…si ella esta…- Al darte
cuenta de lo que balbuceabas te sonrojas y niegas con la cabeza, no puedes
estar pensando en alguien que conoces solo hace una semana, te convences a ti
mismo de que todo es a causa de la luna que te está afectando.
- ¿Umm…? “Ella” de quien hablas Subaru-kun- Pegas
un salto del susto que le provocó oír esa voz, miras de donde provenía y allí
se encontraba una chica de cabello castaño oscuro, era…una chica algo bonita,
llevando el uniforme del instituto, que resaltaba su suave piel blanca, en su
rostro había una sonrisa calma y paciente, y una mirada llena de inocencia y
que te acosaba.
-¿¡Qué demonios haces aquí!? ¡¿Deberías estar en
clases?! ¡¿No?!- Le dijiste, sonrojándote ante la chica, que solo puso una
sonrisa burlona, tal vez con la intención de hacerte enojar.
- Jejeje, eso debería preguntarte yo Subaru-kun…Pero…No
es bueno que te saltes clases, estas escuela es…bastante “estricta”-Ella paso
un tono un poco más serio, como regañándote, Al mirar la te sentiste un poco
irritado, y a pesar de que ella es mayor que tú, odias que te digan que hacer.
- ¡Cállate! ¡No me des ordenes!- La chica desvió la
mirada encogiéndose de hombros y respondiente inocentemente.
-Es…más una sugerencia que una orden…no tienes por
qué enojarte- Te estaba conteniendo se de darle un golpe a la columna en la
cual estabas apoyado, ya te estabas molestando por la presencia de la chica,
aunque realmente tu sabias que no era eso exactamente lo que te molestaba, era
el hecho de no poder comportarte como tú mismo delante de esta chica, pero tú
eres demasiado tsundere como para admitirlo y más delante de ella.
- ¡YA! ¡Maldición! ¡Lárgate de una jodida vez!- Le
gritas, la chica por su parte, borro la sonrisa que llevaba en su rostro y te
miro sin darle gran importancia a tus palabras suspirando pesadamente.
-Lamento si te eh molestado más de lo debido
Subaru, Pero no puedo ir me, ya que vine a buscarte- Miras intrigado a la chica,
entonces…te calmas un poco poniéndote serio y escuchando lo que tenía que decirte.
-Bien…que necesitas- La chica te mira, poniéndose
un tanto nerviosa y a la vez notas que sus mejillas están ligeramente
sonrojadas.
-Pues…tengo que quedarme en la escuela por un
trabajo pero…no puedo dejarte ya yo debo supervisarte…- Te molesta un poco por
esa declaración, realmente no querías que estuvieran vigilando lo que hacía y
dejaba de hacer.
-No are tal cosa-Dices en un tono bastante grave y
serio, la chica te miro pensativa, mientras responde.
-Bueno…a cambio podría darte lo que quieras… ¿Qué
te parece? – Arqueas una ceja ante lo que te estas proponiendo ¿Lo que quiera?
-…Lo que quiera…esto…si yo te pidiera tu sangre… ¿Me
la darías voluntariamente?- La chica te mira algo sorprendida, tal vez esperaba
que le pidieras otra cosa a cambio.
-Si con eso aceptas…está bien te daré mi sangre si
hacía lo deseas, aunque es un poco extraño que quieras beber mi sangre sabiendo
lo que soy-Cuan oyes la última oración te pones a reflexionar…es cierto…no
recuerdas a ver bebido jamás la sangre de otro vampiro, y nos como ella, la
hermana del medio de la familia Higurashi, Giuli. Ya de por si el resto de la
familia era rara…pero… acaso… ¿Tú deberías aceptar tal trato?
-Te lo estás pensando mucho…o…es que acaso quieres
otra cosa- Pregunta la chica ya algo impaciente. Chasqueando la lengua le
respondes.
-Tch…Maldición…Bien me quedare- Ves a Giuli sonreír
ampliamente y aferrarse a una de las mangas de tu brazo
felizmente.
-¡Arigato Subaru-kun!- Te responde muy feliz
mientras reía.
-Bien debo volver, mi onne-chan se molestara
conmigo si no regreso al salón, así que espérame en la salida- Te comenta la
chica mientras se aleja, dejando te solo en el jardín.
- ¿Por qué? De todo los mis hermanos y de los
mukami me tenía que elegir a mí- Esa pregunta pasaba mucho por tu cabeza,
porque esa chica te “eligió”. Ella se mostró bastante interesada en ti cuando
se conocieron, te prometió que algún día te arrebataría los ojos…en una chica
“normal” tal vez quería decir algo bueno…tal vez… pero no estas tratando con
alguien “normal” en este caso. Dejas de pensar en cuales habrán sido las
razones por las cuales te “eligieron” y suspiras pensadamente, suplicando que
el tiempo pase más rápido para poder volver a la mansión.
-Giuli-
Te encuentras en el salón de clases, estas en horas
de matemática tu materia odia y que ignoras mucho, la mitad del salón presta
atención mientras que la otra mitad está tonteando, tú, por tu parte estas
entre ambos bandos, estas copiando todo lo que la maestra copie, cuando
terminas te pones a hacer garabatos en una libreta.
Cuando las cosas se calmaron, suspiras y recuestas
tu cabeza sobre la mesa de tu asiento.
Mientras ves
a la maestras hablar y hablar tus parpados empiezan a decaer…
… … … … … …
Sientes unos pequeños golpecitos en tu mejilla, los
ignoras y sigues con lo tuyo, los golpecitos se hacen persistentes y alejas la
mano que lo está provocando mientras te acurrucas en tus brazos, hasta que
sientes una bofetada que te hace pegar un salto en tu banco.
Miras a ambos lados y ves tu albino bastante
cabreado, empiezas a pensar ¿Por qué? cuando pasa por tu mente… “Tal vez me
quede dormida más de lo debido”. Dando un brinco te levantas de tu asiento.
-Lo siento mucho Subaru, me quede dormida,
no…esperaste mucho… ¿verdad?- Dices en un tono avergonzado agachando la cabeza.
-¡Tú que crees!- Te encojes del mido al oír a
Subaru hablar tan enojado, entonces, en un intento de aligerar un poco el
ambiente tan tenso, le dices mientras lo miras con la cabeza aun agachada.
-Eh…creo… ¿Qué estás enojado?- Sonríes levemente
mientras vez al albino frente ti, te asustas un poco al ver la mirada
aterradora que tiene en sus hermosos ojos carmesí, al ver esos rojos inclinas la cabeza emboba
por ellos, como…hipnotizada.
-Eh… ¿Por qué…me miras así…?- Escuchas decir a Subaru
mientras desvía la mira de ti, notas que las mejillas de este están teñidas de
un leve color rojo. Sacudes la cabeza da una lado a otro para salir de tal
trance que deja mirarlo.
-N-nada…ven vamos- pones una sonrisa un tanto forzosa
y avanzan a la salida del salón.
Cuando te encuentras frente a la puerta del aula,
vas a poner tu mano en el picaporte…pero…el tsundere la sujeta.
-¿Eh? Subaru-kun… ¿Qué sude?…- No recibes ninguna
respuesta por parte del albino. Solo te queda mirando en silencio, tú tratas de
mirarlo, pero, te es inútil ya que este esconde su cara de inmediato en tú
cuello.
~Maldición ¡¡Esto me está haciendo cosquillas!!~
Cierras los ojos y te muerdes el labio inferior para intentar no reír, pero la
risa que intensabas contener se convertiría un pequeño grito ahogado, al sentir
los colmillos de Subaru perforar tu piel.
-Ghaa…No, suéltame Subaru- Te sacudes y sientes que
el dolor se hace peor. Subaru te sujeta de la cintura con su otro brazo,
apegándote más a su cuerpo.
-Yo te espere, así que es hora de que me des lo que
te pedí a cambio- Tus ojos de abren de tan solo recordar el trato que le
propusiste a Subaru para que aceptara quedarse. Pero… ¡Tú no quieres esto!
-Subaru por favor… ¡Suéltame!- Mientras más
forcejeas sientes que él te toma con más fuerza, mientras tu cuerpo decae.
Poco tiempo pasa para que pierdas casi toda tu
fuerza y caigas completamente a merced de Subaru, tu respiración cortada, tus
piernas temblando, todo tu ser enfriándose…sentías que en ese momento podías
alcanzar el tan precioso destino que era la muerte…
¡Espera! Tu no puedes morir te dice tu conciencia
mientras cierras los ojos adormilada…Es cierto…no puedes morir…entonces…tu solo
te des…
… … … … … …
Te despiertas en una lugar oscuro…no alcanzan a ver
ni la más mínima cosa… ¿Qué te paso?...Lo último que recuerdas es que estabas
en la escuela y entonces…Todo esta borroso, tratas de recordar pero…te es
imposible, todo está confuso en tu cabeza…Intentas levantarte pero tu cuerpo se
siente pesado, te duele el cuello y todo el cuerpo, ademas, acaso… ¿El techo
está bajo? Enserio… ¿En qué lugar estás?...si tuvieras que apostar…dirías que en
un ataúd. Pero este no es el tuyo, lo sabes por el aroma, tu ataúd tiene una
aroma a soledad y muerte bastante notable…y con un ligero toque a frambuesa.
Este ataúd por su parte tiene un aroma a… jazmín y miel…
-Que agradable…- Sientes aún más presión sobre ti,
presión que proviene de tu costado y te fuerza a presionar tu cuerpo contra
algo desconocido para ti. De pronto tu mejilla choca contra algo tibio y te
quedas inmóvil oyendo un sonido familiar…
-BUN, BUN, BUN.-
Una sonido, atrapado, palpitante y constante. Los
sonidos de un corazón, a la vez sientes que te acarician con tanta ternura el
cabello. Era tan nostálgico este preciso momento que parecía irreal, te
recuerda a tu niñez…La calides de tu padre, cuando te tomaba entre su brazos,
quedabas recostada en su pecho mientras él te acariciaba la cabeza con una
ternura y calidez inexplicable, junto
con todo esto él que cantaba un canción hasta que quedabas profundamente
dormida…
Tal
vez solo estas soñando…tal vez todo este momento tan dulce este pasando solo en
tu cabeza…pero…si es ese el caso…quien te asegura que volverás a soñar algo tan
cálido y tierno…entonces…hasta que este sueño termine…lo disfrutaras.
