viernes, 19 de junio de 2015

Love x Blood 1

Bien, nuevo blog, que lo hago como algo Randon, realmente, no sé por qué lo hago, pero supongo que es por diversión, ademas eh tenido barrios escritos y dibujos a mano de esto que quiero hacer.
-De lo que tratara este nuevo blog-
Bueno…si no se os dieron cuenta soy una fan de Diabolik lovers y tengo una maldita obsesión con Subaru Sakamaki y con todos los vampis de esta saga. Así que voy a hacer historias de estos, lo voy a hacer con mis personajes de anime tan bien, pero aquí no estará Komori Yui-san ya que si no haría estas historias en mi blog de Diabolik Lovers T~T, están son historias románticas y sádicas entre los personajes de diabolik lovers y los míos, esta idea la saque de una página de Facebook y me encanto, bueno espesemos.    

-Personajes-
Higurashi Giuli.
Sakamaki Subaru.
-Subaru-                       
Era media noche en el instituto, el cielo esta estrellado y hermoso.
Era agotador venir a la escuela nocturna, a pesar de que ya estás acostumbrado siendo un vampiro, lo que es agotador para ti, es el hecho de venir no solo con tus otros 5 hermanos, sino, para colmo, también debes venir con la familia Mukami y la familia Higurashi.
 No toleras ver a algún Mukami…y…con las hermanas Higurashi…pues…no te caen mal…pero… Es extraño tener 6 chicas tan cerca de ustedes, ya que las únicas que estuvieron así de cerca fueron solo novias sacrificadas. 
Bufas cabreado y le das un golpe a la pared abriéndole un hoyo, sabes que Reiji se molestara cuando lo sepa, pero te da bastante igual.
 Suspiras y decides irte al jardín de la escuela para contemplar tan maravillosa noche, para eso, te saltearas las clases, como siempre lo hacías en el anterior instituto.
Cuando llegas al jardín, te apoyas contra una columna y miras el cielo, realmente es una noche muy hermosa, pero en el cielo falta algo, la luna, en noches como esta los vampiros tienden a sentirse un tanto diferentes y claro tú y los demás no son la excepción.
 Cerrando los ojos piensas en vos alta lo primero que pasa por tu mente, ignorando el hecho de que…tal vez allá alguna persona.
-Realmente…me pregunto…si ella esta…- Al darte cuenta de lo que balbuceabas te sonrojas y niegas con la cabeza, no puedes estar pensando en alguien que conoces solo hace una semana, te convences a ti mismo de que todo es a causa de la luna que te está afectando.
- ¿Umm…? “Ella” de quien hablas Subaru-kun- Pegas un salto del susto que le provocó oír esa voz, miras de donde provenía y allí se encontraba una chica de cabello castaño oscuro, era…una chica algo bonita, llevando el uniforme del instituto, que resaltaba su suave piel blanca, en su rostro había una sonrisa calma y paciente, y una mirada llena de inocencia y que te acosaba.
-¿¡Qué demonios haces aquí!? ¡¿Deberías estar en clases?! ¡¿No?!- Le dijiste, sonrojándote ante la chica, que solo puso una sonrisa burlona, tal vez con la intención de hacerte enojar.
- Jejeje, eso debería preguntarte yo Subaru-kun…Pero…No es bueno que te saltes clases, estas escuela es…bastante “estricta”-Ella paso un tono un poco más serio, como regañándote, Al mirar la te sentiste un poco irritado, y a pesar de que ella es mayor que tú, odias que te digan que hacer.
- ¡Cállate! ¡No me des ordenes!- La chica desvió la mirada encogiéndose de hombros y respondiente inocentemente.
-Es…más una sugerencia que una orden…no tienes por qué enojarte- Te estaba conteniendo se de darle un golpe a la columna en la cual estabas apoyado, ya te estabas molestando por la presencia de la chica, aunque realmente tu sabias que no era eso exactamente lo que te molestaba, era el hecho de no poder comportarte como tú mismo delante de esta chica, pero tú eres demasiado tsundere como para admitirlo y más delante de ella.  
- ¡YA! ¡Maldición! ¡Lárgate de una jodida vez!- Le gritas, la chica por su parte, borro la sonrisa que llevaba en su rostro y te miro sin darle gran importancia a tus palabras  suspirando pesadamente.
-Lamento si te eh molestado más de lo debido Subaru, Pero no puedo ir me, ya que vine a buscarte- Miras intrigado a la chica, entonces…te calmas un poco poniéndote serio y escuchando lo que tenía que decirte.
-Bien…que necesitas- La chica te mira, poniéndose un tanto nerviosa y a la vez notas que sus mejillas están ligeramente sonrojadas.
-Pues…tengo que quedarme en la escuela por un trabajo pero…no puedo dejarte ya yo debo supervisarte…- Te molesta un poco por esa declaración, realmente no querías que estuvieran vigilando lo que hacía y dejaba de hacer.
-No are tal cosa-Dices en un tono bastante grave y serio, la chica te miro pensativa, mientras responde.
-Bueno…a cambio podría darte lo que quieras… ¿Qué te parece? – Arqueas una ceja ante lo que te estas proponiendo ¿Lo que quiera?
-…Lo que quiera…esto…si yo te pidiera tu sangre… ¿Me la darías voluntariamente?- La chica te mira algo sorprendida, tal vez esperaba que le pidieras otra cosa a cambio.
-Si con eso aceptas…está bien te daré mi sangre si hacía lo deseas, aunque es un poco extraño que quieras beber mi sangre sabiendo lo que soy-Cuan oyes la última oración te pones a reflexionar…es cierto…no recuerdas a ver bebido jamás la sangre de otro vampiro, y nos como ella, la hermana del medio de la familia Higurashi, Giuli. Ya de por si el resto de la familia era rara…pero… acaso… ¿Tú deberías aceptar tal trato?
-Te lo estás pensando mucho…o…es que acaso quieres otra cosa- Pregunta la chica ya algo impaciente. Chasqueando la lengua le respondes.
-Tch…Maldición…Bien me quedare- Ves a Giuli sonreír  ampliamente  y aferrarse a una de las mangas de tu brazo felizmente.
-¡Arigato Subaru-kun!- Te responde muy feliz mientras reía.
-Bien debo volver, mi onne-chan se molestara conmigo si no regreso al salón, así que espérame en la salida- Te comenta la chica mientras se aleja, dejando te solo en el jardín.
- ¿Por qué? De todo los mis hermanos y de los mukami me tenía que elegir a mí- Esa pregunta pasaba mucho por tu cabeza, porque esa chica te “eligió”. Ella se mostró bastante interesada en ti cuando se conocieron, te prometió que algún día te arrebataría los ojos…en una chica “normal” tal vez quería decir algo bueno…tal vez… pero no estas tratando con alguien “normal” en este caso. Dejas de pensar en cuales habrán sido las razones por las cuales te “eligieron” y suspiras pensadamente, suplicando que el tiempo pase más rápido para poder volver a la mansión.
-Giuli-
Te encuentras en el salón de clases, estas en horas de matemática tu materia odia y que ignoras mucho, la mitad del salón presta atención mientras que la otra mitad está tonteando, tú, por tu parte estas entre ambos bandos, estas copiando todo lo que la maestra copie, cuando terminas te pones a hacer garabatos en una libreta.
Cuando las cosas se calmaron, suspiras y recuestas tu cabeza sobre la mesa de tu asiento.
 Mientras ves a la maestras hablar y hablar tus parpados empiezan a decaer…
… … … … … …
Sientes unos pequeños golpecitos en tu mejilla, los ignoras y sigues con lo tuyo, los golpecitos se hacen persistentes y alejas la mano que lo está provocando mientras te acurrucas en tus brazos, hasta que sientes una bofetada que te hace pegar un salto en tu banco. 
Miras a ambos lados y ves tu albino bastante cabreado, empiezas a pensar ¿Por qué? cuando pasa por tu mente… “Tal vez me quede dormida más de lo debido”. Dando un brinco te levantas de tu asiento.
-Lo siento mucho Subaru, me quede dormida, no…esperaste mucho… ¿verdad?- Dices en un tono avergonzado agachando la cabeza.
-¡Tú que crees!- Te encojes del mido al oír a Subaru hablar tan enojado, entonces, en un intento de aligerar un poco el ambiente tan tenso, le dices mientras lo miras con la cabeza  aun agachada.
-Eh…creo… ¿Qué estás enojado?- Sonríes levemente mientras vez al albino frente ti, te asustas un poco al ver la mirada aterradora que tiene en sus hermosos ojos carmesí,  al ver esos rojos inclinas la cabeza emboba por ellos, como…hipnotizada. 
-Eh… ¿Por qué…me miras así…?- Escuchas decir a Subaru mientras desvía la mira de ti, notas que las mejillas de este están teñidas de un leve color rojo. Sacudes la cabeza da una lado a otro para salir de tal trance que deja mirarlo.
-N-nada…ven vamos- pones una sonrisa un tanto forzosa y avanzan a la salida del salón.
Cuando te encuentras frente a la puerta del aula, vas a poner tu mano en el picaporte…pero…el tsundere la sujeta.
-¿Eh? Subaru-kun… ¿Qué sude?…- No recibes ninguna respuesta por parte del albino. Solo te queda mirando en silencio, tú tratas de mirarlo, pero, te es inútil ya que este  esconde su cara de inmediato en tú cuello. 
~Maldición ¡¡Esto me está haciendo cosquillas!!~ Cierras los ojos y te muerdes el labio inferior para intentar no reír, pero la risa que intensabas contener se convertiría un pequeño grito ahogado, al sentir los colmillos de Subaru perforar tu piel.
-Ghaa…No, suéltame Subaru- Te sacudes y sientes que el dolor se hace peor. Subaru te sujeta de la cintura con su otro brazo, apegándote más a su cuerpo.
-Yo te espere, así que es hora de que me des lo que te pedí a cambio- Tus ojos de abren de tan solo recordar el trato que le propusiste a Subaru para que aceptara quedarse. Pero… ¡Tú no quieres esto!
-Subaru por favor… ¡Suéltame!- Mientras más forcejeas sientes que él te toma con más fuerza, mientras tu cuerpo decae.
Poco tiempo pasa para que pierdas casi toda tu fuerza y caigas completamente a merced de Subaru, tu respiración cortada, tus piernas temblando, todo tu ser enfriándose…sentías que en ese momento podías alcanzar el tan precioso destino que era la muerte…
¡Espera! Tu no puedes morir te dice tu conciencia mientras cierras los ojos adormilada…Es cierto…no puedes morir…entonces…tu solo te des…
… … … … … …
Te despiertas en una lugar oscuro…no alcanzan a ver ni la más mínima cosa… ¿Qué te paso?...Lo último que recuerdas es que estabas en la escuela y entonces…Todo esta borroso, tratas de recordar pero…te es imposible, todo está confuso en tu cabeza…Intentas levantarte pero tu cuerpo se siente pesado, te duele el cuello y todo el cuerpo, ademas, acaso… ¿El techo está bajo? Enserio… ¿En qué lugar estás?...si tuvieras que apostar…dirías que en un ataúd. Pero este no es el tuyo, lo sabes por el aroma, tu ataúd tiene una aroma a soledad y muerte bastante notable…y con un ligero toque a frambuesa. Este ataúd por su parte tiene un aroma a… jazmín y miel…
-Que agradable…- Sientes aún más presión sobre ti, presión que proviene de tu costado y te fuerza a presionar tu cuerpo contra algo desconocido para ti. De pronto tu mejilla choca contra algo tibio y te quedas inmóvil oyendo un sonido familiar…
-BUN, BUN, BUN.-
Una sonido, atrapado, palpitante y constante. Los sonidos de un corazón, a la vez sientes que te acarician con tanta ternura el cabello. Era tan nostálgico este preciso momento que parecía irreal, te recuerda a tu niñez…La calides de tu padre, cuando te tomaba entre su brazos, quedabas recostada en su pecho mientras él te acariciaba la cabeza con una ternura y calidez inexplicable,  junto con todo esto él que cantaba un canción hasta que quedabas profundamente dormida…
Tal vez solo estas soñando…tal vez todo este momento tan dulce este pasando solo en tu cabeza…pero…si es ese el caso…quien te asegura que volverás a soñar algo tan cálido y tierno…entonces…hasta que este sueño termine…lo disfrutaras.